Hace unos días un amigo nos comentaba la felicidad que sentía cuando se hospedaba en un hotel , no es sólo porque he estado de vacaciones, es porque estar en uno de ellos, en serio, simplifica la vida.
Nos comentaba que de las cosa que le encantaba de los hoteles en primer lugar son los artículos del baño,” me gusta que no tengan grandes envases” , sino que un shampoo, acondicionador y jabón vengan en envases personales y que los cambien a diario , también me encanta encontrar las toallas limpias a diario .
También lo mejor es cuando uno llega y hay un chocolate o un detalle en la mesita , y la idea de tener un mini bar me quita el sueño, con lo justo y necesario, unas botella de agua, cervezas, dulces, patatas y aceitunas y la posibilidad de descolgar el teléfono y te responda una voz amable dispuesta a ayudarte .
Además qué mejor que si llegaras de tu trabajo estuviera todo perfectamente ordenado y limpio. Y solo tuvieras que preocuparte de ver tu partido favorito , en esa maravillosa televisión, o leer el periódico que cuidadosamente han dejado sobre el aparador de tu habitación o abrir la carta y elegir que te apetece cenar , Definitivamente QUE FELIZ SERÍA VIVIENDO EN UN HOTEL.



